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jeudi 23 avril 2015

¿Se apareció Jesús a la Virgen una vez resucitado?

 
 
            En esta segunda cuaresma, ésta post-pascual, en la que conmemoramos los cuarenta días que Jesús pasó entre los suyos una vez resucitado, y después de preguntarnos ya tanto por la aparición de la que son objeto los discípulos de Emaús (pinche aquí para conocerla mejor) como por el número total de apariciones de Jesús (pinche aquí para hacer lo propio), nos formulamos hoy una de las preguntas que más ha inquietado a los infinitos lectores que a lo largo de los tiempos ha tenido el Evangelio: ¿se apareció Jesús a su madre?
 
            Más allá de que, aceptado que Jesús resucitó, así lo requiere la lógica y así lo ha venido aceptando con pocas fisuras la tradición cristiana, nos proponemos analizar aquí si existe en los textos canónicos algún rastro de dicha aparición. Y la verdad es que, aunque tan críptica como hipotética según vamos a ver, sí cabe encontrar en los evangelios una pista de que dicha aparición tuvo lugar.
 
  
Aparición de Jesús a la Virgen María. Filippo Lippi.
          En este caso, se ha de partir de Mateo, quién hace un relato de la primera aparición de Jesús absolutamente original, pues si bien, al igual que hacen Marcos y Juan, -es decir todos los evangelistas excepto Lucas-, atribuye el honor de la misma a María Magdalena, en Mateo esta Magdalena está acompañada:
 
            “Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro […] En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ‘¡Salve!’ Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y le adoraron’” (Mt. 28, 1-9).
 
            Y bien, ¿quién es esta “otra María” del episodio? Aunque poco, sí que sabemos algo más de ella, porque el propio Mateo la había presentado once versículos antes, al enumerar las personas presentes al pie de la cruz:
 
            Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo” (Mt. 27, 56)
 
            No es aventurado, por lo tanto, establecer que “la otra María” es, también, “María la madre de Santiago y de José”.
 
            Acudimos ahora al célebre episodio mateiano de la visita a Nazaret de Jesús al principio de su ministerio, donde vemos narrar al evangelista:
 
            “Viniendo a su patria, [Jesús] les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: ‘¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?’” (Mt. 13, 54-55).
 
            Donde, como ve el lector, nos encontramos ante una nueva coincidencia entre la María presente al pie de la cruz y aquélla a la que Jesús se aparece, con la que es la madre de Jesús, madre a su vez de Santiago y José. Una coincidencia que cabe dar por buena desde el punto y hora de que no habían de ser muchas las Marías en tiempos de Jesús que tuvieran como hijo a un Santiago y a un José.
 
            Bien, como hipótesis se antoja posible, y desde luego, no descartable. A su favor la triple coincidencia nominativa de la que hablamos. También la lógica que cabe extraer de que la primera aparición de Jesús fuera para su madre, de existir ésta, cosa que corrobora totalmente la tradición y también el evangelista Juan cuando, aunque tampoco él la cite entre las personas destinatarias de las apariciones de su hijo, sí la presenta con toda claridad entre las personas al pie de la cruz (pinche aquí si le interesa el tema): 
 
            Junto a la cruz de Jesús estaba su madre” (Jn. 19, 25).

            Lo que quiere decir dos cosas importantes: por un lado, que María aún vivía; y por otro, que se hallaba en Jerusalén cuando ocurren los aciagos acontecimientos de la pascua del año 30.
 
            No son menos sin embargo, las dudas que los versículos de Mateo encierran. La primera, la célebre cuestión de los hermanos de Jesús, a la que ya dimos cobertura bajo a la sombra tenue de esta columna (pinche aquí para conocerla un poco mejor). Pero last but not least(1), el porqué de la críptica, enigmática y enrevesada manera en la que Mateo se refiere a María, ya como “la madre de Santiago y José”, ya como “la otra María”, cuando lo normal es que tratándose de la progenitora del protagonista indiscutible de la escena, y no sólo de la escena sino de todo el escrito, la hubiera llamado, “María, la madre de Jesús”, o simplemente “su madre”.
 
            Sólo una cosa más: de estar refiriéndose Mateo, efectivamente, a la Virgen María, la aparición de Jesús a su madre, tal cual la relata el evangelista, habría sido la primera. Llamativo también que en tal caso, la Virgen se halle acompañada, precisamente, de la Magdalena, lo que sin querer significar lo que la exégesis amarillista deseosa de vender libros infiere de hechos como éste (pinche aquí si le interesa el tema), sí da cuenta de la cercanía de la Magdalena en el ánimo del maestro.
 
            Y bien, querido lector, ahí queda la sugerente hipótesis. Que haga Vd. mucho bien y que no reciba menos. Le espero mañana aquí, a la sombra tenue de la columna en la que nos encontramos cada día.
 
 
            (1)“Y finalmente pero no menos”. Disculpe el lector la petulancia, de la que soy consciente, pero se trata, efectivamente, de una de esas locuciones provenientes del inglés que no encuentran en nuestra rica lengua otra de similar potencia semántico-fonética.
 
 
 
            ©L.A.
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¿Por qué dejé de ser masón? (y II) Del relativismo a la blasfemia contra el Espíritu Santo

Sigo con la magnífica obra de Serge Abad-Gallardo (en la imagen), titulado Por qué dejé de ser masón. Una historia real, que dirían los críticos de cine de alguien que se pasó muchos lustros en la masonería antes de convertirse al Cristianismo y que nos proporcionan muchas pistas para conocer el secreto máximo. La primera, que secreto y misterio no tienen nada que ver.

El secreto es de los masones, quizás por la sospecha de que en las fraternidades no hay misterio alguno y sí mucho secreto. No hay misterio porque la sabiduría oculta no existe. Por el contrario, en el Cristianismo no hay secreto alguno aunque sí varios misterios. Entre ellos, el de un Dios que se deja clavar en una cruz para salvar al hombre. En plata: que la masonería, antes que nada, es una chufla de mucho cuidado. Lanzada por peligrosos estafadores, ciertamente, pero una chufla.

Pretende hundir sus orígenes en Hiram, el gran arquitecto, figura mal extraída de las Sagradas Escrituras que, a la postre, no es más que un mito exagerado por los hijos de la Viuda (otra figura de arcano, porque insisto: los masones son un poco cursis).

Al final no hay misterios, sólo secretos. Y como resulta que el bueno de Hiram se guardó para sí solito la palabra perdida, pues hemos de concluir que era un arquitecto sabio aunque, desgraciadamente, no podemos conocer su sabiduría.

El libro de Abad-Gallardo no tiene desperdicio. Empieza con todo tipo de rituales masónicos, mucho más elaborados que los de cualquier credo. Eso de darse la mano y apretar tres veces el espacio entre el pulgar y el índice para reconocerse como hermano masón queda muy bien para las novelas policiacas pero así, entre nosotros, resulta un poco hortera. Que para que llegue la luz se venden los ojos del iniciado y posteriormente se le desvende para acceder a la susodicha luz, resulta definitivo. Y para que afronte vendavales en su inagotable -sobre todo inagotable- búsqueda de la verdad, al vendado se le abanica con el souvenir español. Pues mire usted, he conocido libros de primaria mucho más complejos y menos presumidos.

Eso sí, la masonería nunca renunciará a ser un instrumento para medrar, un elemento de favores mutuos que crea un interesado espíritu de mutuo auxilio, no precisamente familiar, sino profesional y político. El autor recuerda cómo se le abrieron puertas cuando estaba en la obediencia masónica y cómo se le ha perseguido, así como a su familia, para marginarle, especialmente en el apartado laboral. Es arquitecto funcionario y desde que abandonó la masonería las está pasando canutas. Sus antiguos hermanos están dispuestos a arrebatarle la herencia y para ello no dudan en amenazarle y en truncar su carrera profesional.

No es de extrañar. En Francia (no será muy distinto en España) hasta el primer ministro francés, Manuel Valls es masón. La masonería, recuerda Serge, siempre tira hacia el relativismo progre de centro izquierda, es decir, hacia el Partido socialista. Ahora existe una derecha progre en toda Europa, por supuesto, pero sus preferencias siguen estando ahí, en el centro izquierda, o izquierda exquisita, y especialmente en el anticlericalismo.

Me comentaba el autor que él divide a los masones en un 15% de ‘conseguidores’, que entran en las logias para poder medrar, un 35% de revolucionarios deseosos de atacar a la Iglesia e imponer el sincretismo religioso y el relativismo filosófico y un 40% de honrados, que más bien habría que calificar como engañados.

En cualquier caso, mucho me temo que la masonería se está adecuando a los tiempos actuales, al siglo XXI. El relativismo y eclecticismo consiguientes, el “nada es verdad ni nada es mentira”, es cosa del siglo XX. Ahora, en el siglo XXI, hemos pasado al terrorismo directo, es decir, a los tiempos en los que a la verdad se la llama mentira y a la mentira, verdad y, sobre todo, la era en la que al bien se le llama mal y al mal, bien. Eso es lo que Cristo identificó como la blasfemia contra el Espíritu Santo. Es decir, que la masonería se hará menos filosófica y más violenta. Si no, al tiempo.

Eulogio López

© Hispanidad.com

¿Por qué deje de ser masón? (I). Cuando los masones invocan a Lucifer
 

La libreta de oraciones

Un hortelano bueno y piadoso, a altas horas de la noche, iba al mercado de la capital, con su caballo y el carro cargado de productos de la tierra, para venderlos. Aquella noche se olvidó de coger su “libreta de oraciones”, escritas por él durante años. Estaba preocupado. No las podría rezar.
 
Como buen hijo de Dios, oró de la si­guiente manera: «He tenido un olvido, Se­ñor. He salido de casa esta noche, con prisas y sin mi “libreta de oracio­nes. ¿Sabes Señor? Voy a repetir varias veces el alfabeto - des de la primera hasta la última letra - y Tú, que conoces todas mis necesidades y anhelos, junta las letras, por favor y forma las oraciones de mi “libreta”, ya que yo soy incapaz –sin ella- de poderlas ‘decir’”.
 
Y el Señor dijo a sus ángeles:
-«De todas las oraciones que he escuchado, en estos momentos, ésta ha sido la mejor, y no ha sido producto de unas reglas gramaticales –invento de los hombres-. Sí que ha salido de un corazón sufriente y humilde».
 
          L. A. Schökel, especialista en Sagrada Escritura comenta en (Gn 21,17):
- “Dios escucha y responde al llanto de quien sufre. Aún sin que haya palabra alguna… conmueve a Dios“.
 
Es la oración perfecta: no la salida de la glotis… sino del corazón. 
 

San Fidel, de abogado a martirizado.

San Fidel de Sigmaringen, capuchino mártir. 24 de abril.

Fidel nació en 1577, en Sigmaringen, una pequeña ciudad en el principado de Hohenzouem. Sus padres Johann y Genoveva, eran de origen noble y buenos católicos. Estudió en la universidad de Friburgo, y se hizo abogado en Colmar, Alsacia, donde le llamaban "abogado de los pobres", porque no les cobraba. Pero su deseo era dedicarse a la salvación de las almas que habían dejado la fe católica por las nuevas doctrinas protestantes. En consecuencia, Fidel renunció a su profesión, y con 35 años se unió a los frailes capuchinos de Friburgo, en 1612.

Rápidamente llamó la atención por su celo, fervor y piedad. Fue ordenado sacerdote y enviado a Weltkirchen, como superior del convento capuchino de allí, donde tuvo gran éxito en la conversión de muchos calvinistas a la fe católica. En una epidemia de peste que se extendió a los habitantes de Weltkirchen, Fidel se dedicó a los enfermos con toda olvido de sí mismo y de los superiores, que le querían lejos de los enfermos, para que se dedicase a la predicación.

Su reputación era tan grande que al crear Gregorio XV la Congregación de Propaganda Fide, esta pidió al provincial capuchino, algunos misioneros para combatir las doctrinas que se extendían, corrompiendo la fe en Suiza; Fidel fue elegido para encabezar una misión entre los Grisones. Su éxito fue asombroso, tan poderosamente creció la Palabra de Dios y con tan buenos frutos que los predicadores de Zwinglio (el gran “reformador” de Suiza), alarmados, resolvieron su asesinato.

El 24 de abril de 1621, Fidel fue a Seewis, donde exhortó a los católicos a ser constantes en la fe, una vez convertidos. Durante su discurso, un zwingliano le disparó con su fusil, pero la bala pasó por su lado sin tocarle. El pueblo le imploró que se pusiera a resguardo, yéndose de allí o predicando en sitios más seguros, pero Fidel respondió que estaba dispuesto a derramar su sangre por Cristo. El mismo día, al volver a Grusch, cayó en manos de un grupo de seguidores de Zwinglio, presidido por uno de sus predicadores, que ya le acechaban. Se trató de obligarlo a abjurar de la fe católica, admitiendo que era falso lo que enseñaba. Fidel contestó: “he venido a refutar vuestros errores, y no a abrazarlos”.

Entonces uno de ellos le disparó y cayó de rodillas y, levantando los ojos y las manos al cielo, dijo: “Señor Jesús, ten piedad de mí, y tú María, Madre de Dios, auxíliame”. Otro de los protestantes le disparó, el santo cayó hacia delante, y el resto de sus atacantes le sembró el cuerpo de picas, luego le cortaron la cabeza y el brazo derecho (que reposan en la catedral de Chur). Su cuerpo fue trasladado a la parroquia de Welt.

Tenía cuarenta y cinco años al ser martirizado y, como San Esteban, por su muerte ejemplar logró la conversión del cabecilla de sus asesinos, que impactado con su fidelidad, renunció a sus doctrinas y fue recibido de nuevo en la Iglesia. Fidel fue beatificado por Benedicto XIII en 1729, y canonizado por Benedicto XIV en 1745. Es patrono de la Congregación de Propaganda Fide.

Fuentes:
-"La vie de S. Fidel de Sigmaringen". P. THEODORE DE PARIS. Ofm.Cap. París, 1745.
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La vida humana, es una milicia.

            La vida humana, es na milicia…., tanto para nuestro cuerpo como para nuestra alma. Hemos venido a este mundo, como lo que somos un ser mixto compuesto de cuerpo y alma, aunque muchos se olvidan que tienen alma y solo piensan en que tienen cuerpo y que hay que cuidarlo y alimentarlo. La realidad es que tanto nuestro cuerpo como nuestra alma necesitan  ser alimentados y cuidados para que no enfermen y si enferman, Dios ha dispuesto que existan medios para cuidar nuestras enfermedades tanto materiales como espirituales.

            Y para combatir en la milicia que nos espera cuando nacemos, hemos de prepararnos sobren todo para la lucha de nuestra alma, con su principal enemigo que es el demonio o los demonios. Y digo demonios porque en un número incalculable para nosotros, quieren robar nuestra alma, y sus o constancia en la realización  de sus deseos aunque lo ignoremos es incalculable. Tenemos que partir de la idea de que nuestro cuerpo, al final siempre perderá la batalla por su supervivencia y al final morirá, pero le cabe la posibilidad de resucitar unido a su alma, si esta se salva, Si por el contrario, el alma pierde la batalla y es atrapada por los demonios, pierde la victoria  final y se codena, eternamente. Tanto el cuerpo como el alma, en este mundo, estarán siempre acosados, por un enemigo, mucho más inteligente que el ser humano, llamado demonio, que  antes fueron ángeles, que en su día, se rebelaron contra nuestro Creador, por soberbia al grito de “non serviam” no serviremos.

 Generalmente en los evangelios siempre se habla del demonio no de los demonios. Los ángeles eran y son muchos y solo una parte del total fue la que siguió satanás.  Antes de saber cuál fue el número de ángeles que se rebelaron, nos conviene saber cuál era y es el número de ángeles totales. Desde luego, que el número exacto no lo sabemos ni creo que nadie en este mundo los sepa. Porque no hay elementos suficientes ni en los textos revelados ni en los apócrifos, para hacer un cálculo correcto.

En los salmos hay una alusión a este tema que nos dice: “18 Los carros de guerra de Dios son dos miríadas de escuadrones relucientes;”. (Sal 68,18). Miríada es un término griego clásico  que indica una cuantía de 100 por 100, o sea 10.000, pero simbológicamente nos viene a indicar una cifra incalculable por su tremenda cuantía. Son varias las referencias que se encuentran en la Biblia acerca de este tema, así por ejemplo tenemos, lo que se nos dice en la carta a los hebreos: “22 Ustedes, en cambio, se han acercado a la montaña de Sion, a la Ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a una multitud de ángeles, a una fiesta solemne”. (Heb 12,22) En el libro de Daniel se puede leer: “10 Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros”. (Dan 7,10). El libro del Apocalipsis, es para la demonología, la mayor fuente de información que existe de verdades reveladas de que se dispone acerca de este tema. Y en relación al número de ángeles que alababan al cordero degollado, se dice: “11 Y después oí la voz de una multitud de ángeles que estaban alrededor del trono, de los Seres Vivientes y de los Ancianos. Su número se contaba por millones de millones”. (Ap 5,11).

En todas estas referencias acerca del número de ángeles, siempre nos hablan de multitudes, de  cuantías enormes o millones de millones, pero nunca concretando una cifra. No obstante hay un pasaje evangélico en el que claramente se habla de muchos demonios, pero se puede calcular la cifra, es el pasaje de los dos endemoniados en Gerasa. La conversación del Señor fue la siguiente: “8 Pues Él le decía: Sal, espíritu inmundo, de ese hombre.., le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Él dijo: Legión es mi nombre, porque somos muchos. Y le suplicaba insistentemente que no le echase fuera de aquella región.” (Mc 5,8-10). Una legión romana a lo sumo tenía unos 6.000 soldados, pero este dato solo nos dice que un endemoniado podía serlo con 6.000 demonios a su cuesta, pero no nos dice nada más que una indicación de que los demonios en una totalidad parcial.

También, tenemos lo que dice el Señor en el pasaje evangélico de su prendición en el Huerto de Getsemaní, cuando reprime los ímpetus de San Pedro que había echado mano a la espada. “53 ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? El pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles”. (Mt 26,53). En este caso, de acuerdo con lo antes dicho, sobre el  número de soldados de las legiones romanas, estaríamos hablando de más de 72.000 ángeles. Con todas estas elucubraciones, estamos tratando de alcanzar un imposible, porque nos olvidamos que los ángeles son criaturas de Dios y Dios es un Ser ilimitado absolutamente en todo, por lo que tratar de cuantificar lo que sale de sus manos es imposible.

Los seres humanos, que habitamos este planeta, somos ahora 7.000 MM de habitantes , cuando en el año 1.800 era solo de 1.000 MM de habitantes es decir, la población del mundo ha pasado de los casi 1000 millones en el año 1800 a siete veces más en solo 200 años. Solo Dios dispone conoce y domina absolutamente todo, el no necesita cuantificar y es imposible que a Él alguien pueda cuantificar los resultados de sus actos y disposiciones. Por ello conformémonos en pensar que lo más probable sea que el número de ángeles, sea similar al número de seres humanos creados por Dios desde el principio del mundo, partiendo de Adán y Eva, y entonces estaríamos hablando de decenas de miles de millones. Y la tercera parte de decenas de miles de millones de ángeles en el cielo, fueron los que simbolizados en estrellas cayeron sobre la tierra. “3Y apareció en el cielo otro signo: un enorme Dragón rojo como el fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y en cada cabeza tenía una diadema.4 Su cola arrastraba una tercera parte de las estrellas del cielo, y las precipitó sobre la tierra.”. (Ap 12,3-4)

Conformémonos pues, con una astronómica cifra de demonios, todos seres espiritualmente puros de una inteligencia muy superior a la nuestra y que están dispuestos a realizar, todo lo que sea necesario para que les acompañemos en su destino. Frente a ellos, nosotros disponemos de una fuerza mucho mayor y es el inconmensurable amor, que el Señor tiene por todos nosotros y en especial por cada uno de nosotros incluso aunque le demos la espalda, mientras estemos en este mundo. Porque estando en este mundo estamos dentro de su ámbito de amor, del cual solo se sale cuando salimos de este mundo sin aceptar el amor que Dios nos ha estado ofreciendo constantemente, durante nuestra vida terrenal.  Nadie se condena si no quiere condenarse. El que se condena es porque él lo desea, porque en cualquier minuto de su vida, siempre tendrá la ocasión de pedirle perdón a Dios, por sus ofensas a Él y la misericordia divina lo rescatará.

  Luchemos pues durante el transcurso de nuestras vidas, contra el enemigo que está perfectamente jerarquizado y cuya cifra es incalculable, porque nuestra vida en este mundo es una milicia. El que se santifica verá el Rostro de Dios pero el réprobo, jamás lo vera y así se marchará al infierno, donde los demonios tienen una mente muy superior a la humana, y ya no dispondrán de un ángel de la guarda ni de ninguna otra clase de defensa, pues han renunciado a ella, al renunciar irrevocablemente al amor que el Señor les ofreció, voluntariamente abandonaron el ámbito de amor divino.

Mi más cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga.Otras glosas o libros del autor relacionados con este tema.

  1. Libro. AMAR A DIOS.- http://ift.tt/1mHRCR9
  2. Libro. DEL SUFRIMIENTO A LA FELICIDAD.- http://ift.tt/1feRcu6
  3. Libro. CONVERSACIONES CON MI ÁNGEL.- http://ift.tt/1mHRFMD
  4. Libro. DEL MÁS ACÁ AL MÁS ALLÁ.- http://ift.tt/1aYSxob
  5. Libro. DESEAR LA SANTIDAD.- http://ift.tt/1zPhcrT
  6. Libro. VIDA DE NUESTRA ALMA.- http://ift.tt/1wvoGyN                                                                                                                              
  • 127j.-  Demonio y demonios 11-02-10
  • 131v.-  El mal y su instigador            19-02-10
  • 707d.-  Comentarios y desahogos demoniacos (II)   14-04-13
  • 706v.-  Comentarios y desahogos demoniacos (I)    12-04-13
  • 364l.- Teología del demonio            30-05-11        
  • 003x.-  Actuaciones demoniacas       20-05-09
  • 448l.-  Técnicas de actuación demoniacas   14-11-11
  • 477x.-  Artimañas demoniacas          11-01-12
  • 604v.-  Conocimiento del demonio   21-09-12
  • 681v.-  Como nos ataca el demonio  22-02-13
  • 194j.-  Ángeles caídos           24-06-10
  • 278j.-  ¿Por qué cayó luzbel?            09-12-10
  • 557m.- ¡Quien como Dios!     19-06-12
  • 404j.- Conocer al enemigo   18-08-11
  • 735d.-  Denominaciones del demonio           09-06-13
  • 775x.-  ¿Cuál es, el mayor deseo del demonio?        28-08-03
  • 803x.-  Funciones del demonio          23-10-13
  • 340m.- ¿Hasta dónde llega el poder de las tinieblas?          12-04-11
  • 247v.-  Las armas del enemigo          08-10-10
  • 805d.-  Igualdades y desigualdades humanas            27-10-13

  La fecha que figura a continuación de cada glosa, es la de su publicación en la revista ReL, en la cual se puede leer la glosa de que se trate.

            Si se desea acceder a más glosas relacionadas con este tema u otros temas espirituales, existe un archivo Excel con una clasificada alfabética de temas, tratados en cada una de las glosas publicadas. Solicitar el archivo a: juandelcarmelo@gmail.com

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna

Evangelio según san Juan 6, 52-59

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:
- «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»

Entonces Jesús les dijo:
- «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí.

Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»

Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Jesús, Pan vivo bajado del cielo, gracias por darte en comida y bebida que nos llevará a la vida eterna. 
¡Cuánto es tu empeño en que vivamos de ti y no de otros alimentos que no nos fortalecen!
Danos hambre de ti, y haz, Jesús bueno, que seamos menos indignos de recibirte en la Comunión. Una palabra tuya bastará para sanarnos.

Atracción fatal

Hay situaciones que uno conoce más por intuición o por ser la suma de experiencias concretas, pero que cuando se ven reflejadas en números, frutos de estudios serios e incluso oficiales -y por lo tanto siempre con algo de maquillaje de la dura realidad- te estremecen. Esto es lo que me ha sucedido esta semana. He leído dos informes sobre la situación de la Iglesia en Holanda y en Alemania que son tan tristes que además de invitar a rezar te hacen llorar.

El Episcopado alemán ha informado que, según una encuesta hecha a 8.600 sacerdotes alemanes, el 54 por 100 de ellos se confiesa sólo una vez al año o no lo hace nunca y el 42 por 100 no hacen oración ni rezan nada ni siquiera una vez al día. Ni una vez al día ni una confesión al año. Es natural que, siendo así, no tengan ningún problema en dar la comunión a los divorciados vueltos a casar, pues en su propia vida personal no dan importancia a comulgar en pecado mortal, pues entre otras cosas es obligatorio confesarse al menos una vez al año, por no hablar de la obligación de rezar el breviario.

En Holanda la situación es parecida o incluso peor. Por primera vez en su historia, sólo el 17 por 100 se declara creyente en alguna religión. En la diócesis de Utrech, la primada de Holanda, las parroquias han pasado de 326 a 49 y seguirán disminuyendo. En 1958, los agustinos -por poner un ejemplo- eran 380, hoy son 39 y el más joven tiene 70 años. No es un consuelo que los calvinistas (los protestantes holandeses) estén peor; el pastor de una parroquia en Doetinchen, para atraer a la gente, organizó la "Sociedad del Carnaval" al empezar la Cuaresma, poniendo una barra ante el altar para que las chicas, ligeritas de ropa, bailaran agarradas a ella y amenizaran la fiesta. Uno de cada seis pastores protestantes en ejercicio ha dejado de creer en Dios y se califica a sí mismo como "creyente ateo". Aunque no hay datos oficiales, probablemente entre los curas católicos la cifra sea parecida.

Es una tragedia. Es para llorar. Pero hay algo aún peor: ese es el modelo de Iglesia que se quiere exportar e imponer al resto del mundo católico. No sólo deberían estar avergonzados por haberse autodestruido con su liberalismo a ultranza y su permisivismo total, sino que tienen la soberbia osadía de mostrarse a los demás como el modelo a imitar. Y lo que es peor aún, los otros se lo creen y quieren imitarles. No me cabe en la cabeza que ningún obispo que de verdad ame al Señor y a sus feligreses quiera imitar a la Iglesia centroeuropea y aplicar en su diócesis las fórmulas que les han conducido a este estado de aniquilación. Y sin embargo, estos, los alemanes sobre todo, son los protagonistas de la "reforma" que quieren introducir en la Iglesia con la comunión de los divorciados. Ellos, que se han suicidado pastoralmente, se muestran a los demás como maestros, les proponen que les imiten y, para mayor pasmo, son aplaudidos e imitados. ¿Es que no ven el resto de los obispos del mundo, sobre todo los latinoamericanos que parecen los más fascinados, hacia dónde van a conducir a sus respectivas comunidades si siguen las fórmulas puestas en práctica en Alemania u Holanda? Si tuvieran aún algo de decoro y de vergüenza, los cardenales Marx y Kasper, entre otros, tendrían que estar pidiendo perdón por lo que han hecho en su patria y suplicando al resto de la Iglesia que no les imitaran.

Un articulista vaticano escribía estos días, al comentar las cifras anteriormente citadas: ya no hay católicos practicantes en Centroeuropa, las ciudades están abiertas al Islam. Tiene razón. El Islam es la única religión en esa zona cuyos feligreses creen firmemente en Dios. La Iglesia católica y la protestante ha dejado de existir como religión y pronto dejarán de existir incluso como ONG. Ni siquiera les servirá poner una barra para "gogo girls" ante el altar para atraer a la gente. Es terrible, pero, por favor, que no nos lo ofrezcan como modelo. Y que no lo acepen como tal.