Pages

mardi 30 décembre 2014

En 25 años han sido asesinados 35 sacerdotes en México: es el país hispano donde más curas matan

Bajo el título “El riesgo de ser sacerdote en México”, la unidad de investigación del Centro Católico Multimedial (CCM) dio a conocer su reporte anual 2014, sobre sacerdotes, religiosos y laicos que perdieron la vida en México a causa de su actividad pastoral y su sentido de absoluta fidelidad a Cristo y a su Iglesia. “Durante los últimos 24 años, fueron perpetrados 47 atentados contra miembros de la Iglesia Católica, de los cuales 45 son crímenes arteros; y 2 corresponden a sacerdotes que siguen en calidad de desaparecidos”, señaló el informe.

La lista de los agentes pastorales que perdieron la vida de modo violento de 1990 a 2014, la encabeza un cardenal, 34 sacerdotes, un diácono, tres religiosos, cinco laicos y una periodista católica.


En los dos primeros años de la administración del gobierno de Enrique Peña Nieto se registró el asesinato de ocho sacerdotes, mientras dos continúan desaparecidos.


La tendencia de atentados contra sacerdotes sigue en alza: Se registra un aumento de un 100 por ciento, al cierre de 2014, comparado contra el segundo año de gestión del sexenio pasado.


Cotejando los números, el fenómeno ha ido aumentado, en el caso de México subió un 300 por ciento el índice de secuestros de sacerdotes.


El balance, tan sólo en 2014, indica que fueron perpetrados cuatro crímenes contra agentes de pastoral mexicanos, de los cuales tres asesinatos corresponden a sacerdotes, y un atentado fue cometido contra un laico que acompañaba a un presbítero; este último, logró sobrevivir al tiroteo, luego del intento fallido de secuestro.


En los últimos 12 meses, dos sacerdotes de la Arquidiócesis de Acapulco pagaron con su vida al ser levantados y secuestrados por grupos violentos en Guerrero.


Otro presbítero que pertenecía a la Diócesis de Atlacomulco, estado de México, fue asesinado cuando se perpetraba un robo en el templo del cual era párroco.


Los datos expuestos –señaló el informe-, indican que lamentablemente México es el país latinoamericano más peligroso para ejercer el ministerio sacerdotal. El documento también advierte que las autoridades brindan poca o nula protección, sobre todo en zonas donde opera el crimen organizado.



lundi 29 décembre 2014

Francisco trabaja a destajo desde las cinco de la mañana e impone su austeridad en el Vaticano

Al Papa Francisco le gusta madrugar. En Buenos Aires se levantaba a las cuatro y media de la mañana, y dedicaba largos ratos a rezar y estudiar antes de celebrar la misa. Ahora, como Papa, tiene que descansar un poco más.

Se levanta en torno a las cinco, reza en privado y celebra cada día la misa de las siete de la mañana en la capilla de la Casa Santa Marta. Suelen concelebrar algunos sacerdotes y asisten los empleados de la Casa, aparte de grupos de invitados: los barrenderos del Vaticano, los jardineros, las telefonistas, los periodistas y los fotógrafos de «L’Osservatore Romano».


Al terminar la misa, el Papa se sienta entre los fieles en los bancos del fondo de la capilla para hacer un rato de acción de gracias en silencio por haber recibido la comunión. A los diez minutos sale de la capilla y espera en la puerta para saludar a cada uno de los asistentes. Así empieza su día.


A continuación baja a desayunar al comedor de la casa-residencia en la que vive y hace sus comidas, muy contento de vivir con medio centenar largo de personas –sacerdotes y obispos- que trabajan en el Vaticano. Lo considera mucho más vivificante que estar aislado en lo alto del Apartamento pontificio.


Sin derroches

Uno de los primeros días de trabajo, el Papa llegó a las oficinas de la secretaria de Estado poco después de las ocho de la mañana. No había ningún monseñor ni ningún oficial. Tan sólo un bedel. Y estaban todas las luces encendidas. El Papa pregunto por qué estaban encendidas, y el bedel le contesto que «siempre se ha hecho así».


Francisco respondió que «con el dinero que se gasta de modo inútil se podría pagar el sueldo de un sacerdote», y fue apagando personalmente las luces innecesarias. El suceso circuló por la Curia vaticana como la pólvora, y ahora la gente empieza a darse cuentan de los derroches innecesarios, y a evitarlos.


Como el Papa no quiere trasladarse por ahora al Apartamento pontificio, situado en el tercer piso del Palacio Apostólico, su jornada de trabajo empieza a eso de las ocho y media en su apartamento de la Casa Santa Marta, donde recibe cada día a jefes de los departamentos vaticanos y altos responsables de la secretaria de Estado.


Para recibir visitas, en cambio, se desplaza a la biblioteca privada del Papa, en el segundo piso del Palacio Apostólico. Es el lugar habitual, donde celebraban las audiencias todos sus predecesores. Francisco sube al tercer piso, al estudio privado del Papa para rezar el Ángelus de los domingos desde la ventana habitual.


El gobierno de la Iglesia universal no se lleva a cabo en reuniones colectivas, sino en encuentros personales del jefe de cada Congregación o de cada Pontificio Consejo con el Papa. Francisco les dedica la primera mitad de la mañana, dejando para la segunda mitad las audiencias a visitantes.


Más temprano en Buenos Aires

El Papa tiene la sensación de que el horario del Vaticano va con mucho retraso pues en Buenos Aires comenzaba a recibir gente a las siete de la mañana.


En Roma sigue comiendo temprano y de modo frugal. Está con un poco de sobrepeso por la falta de ejercicio. Normalmente se reposa una media hora o cuarenta minutos después del almuerzo y reanuda después el trabajo que, en estos días, realiza a destajo.


Cuando por fin llegue la calma quizá asuma la costumbre de Benedicto XVI de rezar el Rosario paseando ante la gruta de la Virgen de Lourdes, en la parte alta de los jardines Vaticanos, a primera hora de la tarde. Es un lugar tranquilo y reparador.


La diferencia con Buenos Aires es que allí dedicaba la tarde a visitar parroquias o personas, mientras que ahora tiene que dedicarla a preparar homilías, y a nuevas reuniones de trabajo con sus colaboradores.


El martes, el día de descanso

Los Papas trabajan los domingos en que, aparte del Ángelus, suele haber otras ceremonias, y dedican los lunes a recibir visitas. Su «día libre» es el martes. Cada vez que podía, Juan Pablo II se escapaba a esquiar o al menos a caminar por la montaña en las cercanías de Roma para oxigenarse un poco. Benedicto XVI, en cambio, prefería la tranquilidad doméstica: estudiar y escribir trozos del «Jesús de Nazaret».


Hasta ahora el Papa Francisco no ha tenido tiempo ni de respirar, pues ha pasado de las ceremonias de inicio de Pontificado a las de Semana Santa, que incluyen numerosas homilías.


Hasta esta semana no se conocerá su horario definitivo de trabajo pero, conociéndole, será más bien «tempranero». En contrapartida, le gusta cenar también temprano y retirarse a descansar cuando se pone el sol. La Curia vaticana tendrá que acostumbrarse a madrugar.



Osoro, desde la Almudena en el Día de la Familia, pide «hablar de Jesús con obras y palabras»

"Una familia viva donde en el centro de la misma, como sustentador de cada uno en todo su desarrollo personal y social, y a lo largo de todo el camino que dure la existencia, esté Dios. Esto es lo más original y moderno. Lo antiguo es vivir marginando a Dios", ha advertido.

Así lo ha indicado el nuevo arzobispo de Madrid en su primera Misa de las Familias que se ha celebrado este domingo en la Catedral de La Almudena bajo un nuevo formato. Durante los últimos años, esta celebración había tenido lugar en la Plaza de Colón pero este año, Osoro ha preferido bendecir una a una a todas las familias que se acerquen al templo y celebrar una Eucaristía.


Durante la homilía, Osoro ha invitado a las familias a ser "valientes" para vivir lo que tienen, "el amor de Jesús". "Sed valientes y audaces para entregar lo que merece la pena, la alegría y el amor de Jesús", ha improvisado.


Asimismo, les ha pedido que regalen la "belleza" del amor de Dios y que amen "a todos, especialmente a los más pobres" porque "solo así las iglesias domésticas -las familias cristianas-- no serán infecundas". Además, ha indicado que así "permanecerá la fiesta" porque "no se puede hacer fiesta cuando Dios falta".


Osoro ha explicado que para alcanzar "la belleza" de la familia cristiana hay que "hablar de Jesús con obras y palabras" y que la mejor manera de hacerlo es con la familia cristiana. También ha recordado que la belleza de la familia de Nazaret está en que "camina unida".


Además, considera "urgente" acercar a la humanidad el icono que representa la Sagrada Familia de Nazaret "en estos momentos en los que se está inaugurando una nueva época".


Concretamente, ha indicado que la familia cristiana es donde mejor se ve y se construye la "cultura del encuentro" pues es donde conviven generaciones -padres, hijos, abuelos, bisabuelos, nietos--. Por ello, ha pedido "trabajar en el apoyo de la familia fundada en el matrimonio" para así "garantizar el futuro de la humanidad".



dimanche 28 décembre 2014

Hoy el Reto del Amor es orar por tu familia


Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.


¡YA TENGO ZAPATILLA!


Hace unos meses, utilizando unos moldes, hicimos un diseño personalizado de las míticas zapatillas “all star” con goma eva para colgar del Tablet. Y, como puede ser de esperar, el logo de “Converse” fue sustituido por “Conversa con Cristo”.


Cada una teníamos una de un color: Israel, roja; Sión, verde; Lety, negra y yo, azul. Al salir de la oración, todos los días dejamos los tablets en unas escaleras que conducen al noviciado y ahí se quedan con las botas colgando, una estampa divertida. Sin embargo, la mía nunca la pude colgar porque se me rompió la cuerda el primer día y entre una cosa y otra… no llegaba a poner solución a mi bota.


Ayer, al entrar al novi después de desayunar, fui al oratorio y allí, junto al Niño, encontré mi bota arreglada con una nota en la que ponía “Te queremos. El novi”. Estaba con Sión y me dijo:


-Para que te sientas de la familia.


Luego me enteré que Israel y ella sacaron huecos de la siesta y a la hora de dormir para terminarla.


En este día de la Sagrada Familia, miro a mi bota y no puedo más que sonreír y dar gracias por mi familia, por mi comunidad. Puede que mires a tu familia en muchas ocasiones y sólo veas imperfecciones, sensación de abandono y soledad, vergüenza, los problemas de unos y otros, la enfermedad de alguno de ellos, la necesidad de perdonar y ser perdonado. No busques la familia “perfecta”, deja que el Señor entre en todo lo que sientes y te diga qué bota necesitan o necesitas para sentirse uno más: ¿Reconciliarte? ¿Un abrazo? ¿Tiempo de calidad? ¿Compartir tus sentimientos? ¿Decir “te quiero”?...


Hoy el Reto del Amor es orar por tu familia, por cada uno de ellos, sobre todo por aquellos con los que sientes que hay algo por sanar. No dejes que este día pase desapercibido. Feliz día de la Sagrada Familia.


VIVE DE CRISTO.



©Producciones es El- Vive de Cristo (Dominicas Lerma)

Prohibido cualquier reproducción para uso comercial. Solo se permite un uso para actividades de evangelización siempre que se publiquen sin ningún tipo de modificación.


Las dudas sobre el giro del Papa Francisco

Creo que sea honesto admitirlo enseguida: abusando, tal vez, del espacio que se me concede, lo que aquí propongo es, más que un artículo, una reflexión personal. Más bien, una especie de confesión que con gusto habría pospuesto, si no me hubiera sido solicitada. Pero sí, la habría pospuesto porque mi valoración (y no sólo la mía) de este papado oscila continuamente entre la adhesión y la perplejidad, es un juicio mutable según los momentos, las ocasiones, los temas.

Un Papa no imprevisto: en lo que pueda valer, yo era uno de los que esperaban un sudamericano y un hombre de pastoral, de experiencia diaria de gobierno, como para equilibrar a un admirable profesor, un teólogo demasiado refinado para ciertos paladares, como es el amado Joseph Ratzinger. Un Papa no imprevisto, por lo tanto, pero que enseguida, desde ese inicial «buonasera», se ha revelado imprevisible, tanto que poco a poco algún cardenal que estaba entre sus electores ha cambiado de opinión.


Una imprevisibilidad que aún sigue y que turba la tranquilidad del católico medio, acostumbrado a no pensar, en lo que atañe a la fe y las costumbres, con su propia cabeza, exhortado a limitarse a «seguir al Papa». Ya, pero, ¿a qué Papa? ¿El de ciertas homilías matutinas en Santa Marta, de predicaciones de párroco a la antigua, con buenos consejos y sabios proverbios, que incluso advierte con insistencia sobre no caer en las trampas que nos tiende el demonio? ¿O el que telefonea a Giacinto Marco Pannella [líder del Partido Radical, de izquierdas, ndt] que está haciendo la enésima e inocua huelga de hambre y al que le desea «buen trabajo» cuando, desde hace decenios, el «trabajo» del líder radical ha consistido y consiste en predicar que la verdadera caridad está en luchar por el divorcio, el aborto, la eutanasia, la homosexualidad para todos, la teoria de género, etcétera, etcétera?


¿El Papa que en el discurso de estos días a la Curia romana se ha remontado con convicción a Pío XII (pero, en verdad, al mismo San Pablo) definiendo la Iglesia como «cuerpo místico de Cristo»? ¿O ese que, en la primera entrevista a Eugenio Scalfari, ha ridiculizado a quien piensa que «Dios es católico», casi que la Iglesia una, santa, apostólica, romana es algo opcional, un accesorio que se puede vincular o no, según el gusto personal, a la Trinidad divina?


¿El Papa argentino consciente, por experiencia directa, del drama de América Latina, a punto de convertirse en un continente ex catolico, al pasarse en masa sus poblaciones al protestantismo pentecostal? ¿O el Papa que coge el avión para abrazar y desear muchos éxitos a un queridísimo amigo, pastor precisamente en una de las comunidades que está vaciando las católicas justamente con el proselitismo que él condena duramente en los suyos?


Naturalmente, podríamos continuar con esos aspectos que parecen -y tal vez son de verdad- contradictorios. Se podría, pero no sería justo para un creyente. Éste sabe que no se mira a un Pontífice como a un presidente electo de una república o como a un rey, heredero casual de otro rey. Es verdad que, en el cónclave, esos instrumentos del Espíritu Santo que, según la fe, son los cardenales electores comparten los límites, los errores, tal vez los pecados, que distinguen a toda la humanidad. Pero cabeza única y verdadera de la Iglesia es ese Cristo omnipotente y omnisciente que sabe algo mejor que nosotros cuál es la elección mejor en lo que atañe a su representante terrenal temporal.


Una elección que puede parecer desconcertante a los limitados ojos de los contemporáneos, pero que después, en la perspectiva histórica, revela sus razones. La persona que conoce verdaderamente la historia se sorprende y le da que pensar el descubrir que -en la perspectiva milenaria que es propia de la Iglesia católica- cada Papa, haya sido consciente o no de ello, ha interpretado su parte idónea que, al final, se ha revelado necesaria.


Precisamente por esta consciencia he elegido, en lo que a mí respecta, observar, escuchar, reflexionar sin atreverme a dar opiniones intempestivas, incluso temerarias. Remontémonos a una pregunta demasiado citada también fuera de contexto: «¿Quién soy yo para juzgar?». Yo, que como cualquier otra persona, con la excepción de uno solo, no estoy ciertamente asistido por el «carisma pontificio», por la asistencia prometida del Paráclito. Y para quien quisiera juzgar, ¿no le dice nada la aprobación plena, repetida en varias ocasiones -tanto oralmente como por escrito-, de la actividad de Francisco por parte de ese «Papa emérito» tan distinto en estilo, formación, incluso en el programa mismo?


Es terrible la responsabilidad de quien está llamado hoy a responder a la pregunta: «¿Cómo anunciar el Evangelio a los contemporáneos? ¿Cómo mostrar que Cristo no es un fantasma pálido y remoto sino el rostro humano de ese Dios creador y salvador que puede y quiere dar a todos un sentido para la vida y la muerte?». Las respuestas son muchas, a veces contrastantes entre ellas.


En lo poco que puedan valer, después de decenios de experiencia eclesial yo también tendrías mis respuestas. Tendría, digo: el condicional es obligatorio porque nada ni nadie me asegura que he entrevisto el camino adecuado. ¿No correría el riesgo, tal vez, de ser como el ciego evangélico, ese que quiere guiar a todos los otros ciegos acabando así todos en la fosa? Así, ciertas elecciones pastorales del «obispo de Roma», como prefiere llamarse, me convencen; pero otras me dejarían perplejo, me parecerían poco oportunas, incluso me parecerían sospechosas de un populismo capaz de obtener un interés tan amplio como superficial y efímero. Tendría que plantear algunas observaciones a propósito de prioridades y contenidos, en la esperanza de un apostolado más fecundo.


Tendría, pensaría: con el condicional, lo repito, como exige una perspectiva de fe donde cualquiera, incluso el laico (lo recuerda el Código canónico) puede expresar su pensamiento, siempre que sea sosegado y motivado, sobre las tácticas de evangelización. Dejando, sin embargo, al hombre que ha salido vestido de blanco del Cónclave la estrategia general y, sobre todo, la custodia del depositum fidei. En cualquier caso, sin olvidar lo que el propio Francisco ha recordado precisamente en el duro discurso a su Curia: es fácil, ha dicho, criticar a los sacerdotes, pero ¿cuántos rezan por ellos? Queriendo también recordar que él es, en la Tierra, el «primero» entre los sacerdotes. Y, por lo tanto, solicitando de quien critica esas oraciones de las que el mundo se ríe pero que guían, en secreto, el destino de la Iglesia y del mundo entero.



La Escuela de Rescatadores de Jesús Poveda ha salvado ya a más de mil niños que iban a ser abortados

La Escuela de Rescate a la Madrileña cumple seis años de vida en los que suma más de mil rescates de niños que iban a ser abortados y una alternativa para sus madres, según ha anunciado su promotor, el doctor Jesús Poveda, coincidiendo con el Día de los Santos Inocentes, fecha en la que, junto a Derecho a Vivir y miembros de Provida Madrid, ha hecho una sesión práctica a las puertas del abortorio Dator de Madrid.

De 10 a 12 de la mañana, numerosas “personas apasionadas por ayudar a mujeres en situación de vida o muerte para sus hijos” hicieron una sesión práctica de la Escuela de Rescate frente al abortorio situado en la calle Hermano Gárate de Madrid, convocados por el psiquiatra Jesús Poveda, también presidente de Provida Madrid.


Poveda transmitió a todos los presentes la experiencia acerca de cómo se realiza un rescate, las técnicas y el estilo de lo que llama “Rescate a la Madrileña”. Los futuros expertos rescatadores han aprendido cómo se deben ofrecer alternativas desde el respeto y la voluntad firme de ayuda a la mujer embarazada, proporcionando posibilidades distintas al aborto que hagan viable el respeto a la mujer y a la vida del inocente en su vientre.


¿Qué necesitas para no abortar?

"Busco. Trabajo duro, riesgo extremo”. Con esta frase convoca habitualmente Jesús Poveda a todas aquellas personas interesadas en ayudar a la mujer embarazada. Les pide que formen parte de su Escuela de Rescate, en la que se imparten conocimientos teóricos y prácticos.


“Las características esenciales son: respeto, oportunidad y última frontera”, explica Poveda, que, tras más de veinte años asesorando a mujeres en establecimientos de abortos ha comprobado que un ‘¿Qué necesitas para no abortar?´ es la mayor parte de los casos suficiente para hacerlas recapacitar y que desistan de entrar en el centro.


En este sentido, reclama al Gobierno una ley de apoyo a la mujer embarazada y una ley de aborto cero para terminar con la “matanza continuada de seres humanos inocentes por parte de empresarios que se lucran con este negocio de la muerte”.


Una Legislatura con 225.000 abortos

Por su parte, desde Derecho a Vivir, que se ha unido este año a la tradicional convocatoria del doctor Poveda -que ha sido detenido en varias ocasiones por sus concentraciones ante abortorios en Madrid- el presidente, Ignacio Arsuaga, ha recordado que el Rey Herodes ordenó la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén para acabar con la vida de Jesús de Nazaret y esto es lo que se conmemora hoy, Día de los Santos Inocentes.


“En aquella ocasión murieron alrededor de cien niños. A día de hoy pesan sobre la espalda de Rajoy durante su Legislatura más de unos 225.000 niños asesinados a causa del aborto, lo que le convierte en el presidente español con más abortos de la historia de España”, ha relatado.


“Y hace un año, el Gobierno aprobó en Consejo de Ministros el proyecto de Ley de protección de los derechos del concebido y de la mujer embarazada, para nueve meses después, cruel coincidencia –ha asegurado Arsuaga–, traicionar su promesa electoral, el trabajo parlamentario contra la ley Aído y, lo más importante, a los ciudadanos que le otorgaron una mayoría absoluta”.


“Hoy, frente a uno de los más mortíferos negocios abortistas de España, queremos reivindicar la labor de tantos que, calladamente, se han puesto al frente de la ayuda a los más indefensos mientras los poderes públicos miran a otro lado. Este es un buen momento para recordarle al presidente Rajoy que su traición a la defensa de la vida y a las mujeres embarazadas en riesgo de aborto no le va a salir gratis en las próximas elecciones", concluyó Arsuaga.



Francisco, en el Angelus, pone Nazaret como modelo: la familia es santa si en el centro está Jesús

En el domingo de la Fiesta de la Sagrada Familia, sumergidos en el clima de la Navidad, ante la multitud de fieles y peregrinos que llegaron a la Plaza de San Pedro para rezar con el Papa y recibir su bendición, Francisco invitó a imaginar a esta pequeña familia en medio de tanta gente en el gran templo. No se distinguen, pero no pasan desapercibidos a dos ancianos llenos del Espíritu Santo y de profecía, que les reconocen.

"El mensaje que proviene de la Sagrada Familia -explicó el Papa- es sobre todo un mensaje de fe. En la vida familiar de María y José, Dios es verdaderamente el centro en la persona de Jesús. Por esto la Familia de Nazaret es santa, porque está centrada en Jesús. Cuando los padres y los hijos respiran juntos este clima de fe, poseen una energía que les permite afrontar pruebas también difíciles, como muestra la experiencia de la Sagrada Familia, por ejemplo, en el evento de la dramática huida a Egipto".


Y el sucesor de Pedro afirmó: "Esta luz que viene de la Sagrada Familia nos anima ofrecer calor humano en aquellas situaciones familiares en las que, por varios motivos, les falta la paz, les falta la armonía y el perdón. Que nuestra solidaridad concreta no decaiga, especialmente con aquellas familias que están viviendo situaciones muy difíciles por las enfermedades, la falta de trabajo, la discriminación, la necesidad de emigrar… Confiemos a María, Reina de la familia, todas las familias del mundo, para que puedan vivir en la fe, en la concordia, en la ayuda recíproca, y para esto invoco sobre ellas la materna protección de Aquella que fue madre e hija de su Hijo".


Texto completo de la reflexión del Papa antes de la oración del Angelus

Queridos hermanos y hermanas,


En este primer domingo después de Navidad, mientras estamos todavía inmersos en el clima gozoso de la fiesta, la Iglesia nos invita a contemplar la Santa Familia de Nazaret. El Evangelio hoy nos presenta a la Virgen y San José en el momento en el cual, cuarenta días después del nacimiento de Jesús, se dirigen al templo de Jerusalén. Lo hacen en religiosa obediencia a la Ley de Moisés, que prescribe ofrecer al Señor al primogénito (cfr. Lc 2,22-24).


Podemos imaginar esta pequeña familia, en medio a tanta gente, en los grandes patios del templo. No destaca ante los ojos, no se distingue… ¡pero sin embargo no pasa inadvertida! Dos ancianos, Simeón y Ana, movidos por el Espíritu Santo, se acercan y se ponen a alabar a Dios por ese Niño, en el cual reconocen al Mesías, luz de las gentes y salvación de Israel (cfr. Lc 2,22-38).


Es un momento simple pero rico de profecía: el encuentro entre dos jóvenes esposos llenos de alegría y de fe por las gracias del Señor; y dos ancianos también ellos llenos de alegría y de fe por la acción del Espíritu. ¿Quién hace que se encuentren? Jesús. Jesús es Aquel que acerca a las generaciones. Es la fuente de aquel amor que une a las familias y a las personas, venciendo toda desconfianza, todo aislamiento, todo alejamiento.


Esto nos hace pensar también a los abuelos. ¡Qué importante es su presencia! ¡Qué precioso es su rol en las familias y en la sociedad! Las buenas relaciones entre jóvenes y ancianos son decisivas para el camino de la comunidad civil y eclesial.


El mensaje que proviene de la Sagrada Familia es sobre todo un mensaje de fe. En la vida familiar de María y José, Dios está verdaderamente en el centro, y lo está en la persona de Jesús. Por esto la familia de Nazaret es santa: porque está centrada en Jesús.


Cuando los padres y los hijos respiran juntos este clima de fe, poseen una energía que les permite afrontar pruebas también difíciles, como muestra la experiencia de la Sagrada Familia, por ejemplo en el evento dramático de la huida a Egipto.


El Niño Jesús con su Madre María y con San José son un icono familiar sencillo, pero sobre todo luminoso. La luz que ella irradia es luz de misericordia y de salvación para el mundo entero, luz de verdad para todo hombre, para la familia humana y para cada familia. Esta luz que viene de la Sagrada Familia nos anima a ofrecer calor humano en aquellas situaciones familiares en las que, por diversos motivos, falta la paz, faltan la armonía y el perdón. Que nuestra concreta solidaridad no decaiga, especialmente con las familias que están viviendo situaciones muy difíciles por las enfermedades, la falta de trabajo, las discriminaciones, la necesidad de emigrar…


Encomendamos a María, Reina de la familia, a todas las familias del mundo, para que puedan vivir en la fe, en la concordia, en la ayuda recíproca, y para esto invoco sobre ellas la materna protección de quien fue madre e hija de su Hijo.